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Son las 3 de la madrugada. Claudia no puede dormir. Mira por la ventana de su habitación, y se siente, como tantos días, absolutamente sola y desamparada. Mira hacia abajo, ve pasar los coches, el camión de la basura está recogiendo los cubos del bar de la esquina. Distingue a lo lejos lo que le parece son dos amantes caminando. Le parece que nada de lo que ve es real. Le asalta la idea de lanzarse, y acabar con todo, ya no puede más.

Se asusta de sí misma, y se tira a la cama a llorar. Se odia a sí misma, y odia a todo lo que le rodea. Hace dos meses que lo ha dejado con su pareja, tras una fuerte discusión en la que acabó lanzándole un cenicero en un bar. Ya no importa el motivo… Le rogó y le rogó que le perdonara, pero él ha decidido darse un tiempo. Ha dejado de atender a sus infinitas llamadas. No entiende sus arrebatos.

Una intensa sensación de vacío se apodera de ella, quiere dejar de sentirse así. Su propia voz en su cabeza no hace más que repetirle que va a estar siempre sola, que es una inútil. “¿Quién te va a querer?”. Claudia quiere que se calle, pero no lo hace. Nunca se calla. Se va a la cocina, abre la puerta de la nevera, y entre lágrimas empieza a engullir los restos fríos de la cena, se abre una bolsa de patatas mientras unta mayonesa en un trozo de pan duro. No puede parar de comer. No puede dejar de llorar. No puede respirar. Sentada en el suelo frente a la nevera, se siente totalmente fuera de control. Sabe lo que viene ahora… Ya empieza a sentir nauseas, se da asco a sí misma. Llorando, sale de la cocina dando un portazo y se va al baño. Necesita sacarlo todo, absolutamente todo… Finalmente, exhausta, apoya su cara en la taza del water. Ahora está más tranquila.

En este caso, Claudia es solo un personaje de ficción. Pero puede que te hayas sentido reflejad@ o puede que hayas pensado en algún/a familiar o conocid@. Si es así, puede que detrás se esconda lo que se conoce en términos médicos como el Trastorno Límite de Personalidad (TLP), también conocido como Personalidad Borderline.

¿Qué es el Trastorno Límite de Personalidad?

El Trastorno Límite de la Personalidad (TLP) afecta a un 2% de la población. Según el DSM V (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría) se caracteriza por ser un patrón general de inestabilidad en las relaciones interpersonales, la autoimagen y la afectividad, y una notable impulsividad que comienza al principio de la edad adulta (adolescencia) y se da en diferentes contextos.

Así lo que define al trastorno sería una inestabilidad en cuatro áreas principales:

  • Inestabilidad Emocional. Son personas muy ‘sensibles’ y reactivas a las circunstancias del entorno; por ello pueden pasar de la alegría, a la tristeza o de la desesperanza a la rabia en cuestión de segundos, sintiendo que sus emociones son como una montaña rusa que no pueden controlar. Estos cambios bruscos suelen estar asociados a la percepción de abandono, rechazo o de amenaza por parte de las personas que les rodean, principalmente familiares o pareja.
  • Elevada Impulsividad. Asociado a la inestabilidad emocional y a las dificultades para tolerar y manejar la frustración y las emociones negativas; son personas que, llevadas por la emoción del momento o evitando sentirla, acaban llevando a cabo conductas de forma impulsiva. Pueden beber en exceso, darse un atracón de comida o hacer compras compulsivas evitando sentir el malestar, o realizar gestos autodestructivos invadidos por la rabia o por el temor a sentirse abandonados, tener conductas promiscuas ante la necesidad urgente de sentirse queridos…
  • Inestabilidad en la Autoimagen. Pueden tener dificultades para responder a preguntas en que tienen que definirse; pueden no saber cómo son, no saber lo que quieren o a donde van, generándoles, esta sensación de falta de identidad mucha frustración. Pueden cambiar de forma radical de manera de vestir, de un trabajo a otro, de amigos…
  • Inestabilidad en las Relaciones Interpersonales. Es lógico que, con todo ello, las relaciones con los demás resulten muy intensas y complicadas, oscilando entre la idealización-devaluación del otro. Se sienten a la vez profundamente dependientes y profundamente hostiles. En realidad, hay un profundo miedo al abandono y para evitarlo, con frecuencia, llevan a cabo conductas impredecibles que generan que las personas que son importantes para ellos, se acaben alejando.

La Sensación de Vacío y la Sintomatología Disociativa

Son dos de los criterios que el DSM V incluye dentro del TLP. No todas las personas con Trastorno Límite de la Personalidad les sucede, pero la experiencia clínica demuestra que resultan claves a la hora de orientar el diagnóstico.

Una queja principal entre las personas que sufren trastorno límite de la personalidad, es tener la desagradable sensación de un vacío crónico. Se describe como un vacío interno literal, un vacío físico, un agujero oscuro, que se intenta rellenar de forma desesperada, pero parece que no tuviera fondo.

Por otra parte, ante momentos de estrés agudos puede aparecer ideación paranoide o síntomas disociativos. Pueden oir su propia voz o la de alguien que les insulta. Pueden tener la sensación de que salen de su propio cuerpo, o que dejan de ser ellos. Pueden tener la sensación de que dejan de sentir, o que el mundo que les rodea deja de ser real o que las personas están en contra de ellos de forma delirante. Con frecuencia, es en estos estados de disociación y confusión, en los que aparecen los gestos autodestructivos o los intentos de suicidio.

Tratamiento

Los pacientes no tratados sufren vidas extremadamente dolorosas y destructivas, al igual que sus allegados, por lo que el tratamiento se torna esencial.

No hay que olvidar que es un tratamiento largo y complejo, en el que se requiere una elevada motivación por parte del paciente y un buen terapeuta que acompañe en el duro proceso de cambio. El poder contar con la ayuda de la familia aumenta la probabilidad de éxito terapéutico, por lo que es importante incluirlos en la terapia, siempre que sea posible.

Si crees que lo estás viviendo o tienes algún familiar cercano que lo está sufriendo, PIDE AYUDA.

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